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El engaño del “pago mínimo” de las tarjetas de crédito

Los gastos ocultos, la letra chica y los intereses exorbitantes por atrasos, son elementos que benefician al banco e incrementan cada vez más el endeudamiento de los clientes.

El “tan seductor” pago mínimo y sus gastos ocultos muchas veces se convierten en trampas letales para la salud financiera. Es que en algunos casos, se podría devolver hasta el 840% del monto a financiar y así, vivir endeudado.

Proyectos como la refacción de una casa, la compra de un auto, una mudanza, la carrera universitaria o la fiesta de casamiento, involucran gastos elevados adicionales que obligan a endeudarse para concretarlos, siempre y cuando no se desarrolle un correcto plan de ahorro.

La financiación en cuotas con tarjeta de crédito suele ser el recurso más utilizado al momento de afrontar un nuevo gasto y puede resultar peligroso si no se lee con atención la letra chica.

¿Porqué el argentino recurre al pago mínimo?

Si bien es posible y hasta útil realizar el pago mínimo cuando surgen gastos inesperados, es importante que no se convierta en una práctica habitual ya que así, se puede caer en una dependencia financiera no deseada con los bancos.

La cultura del consumo, combinada con la inflación con la que lucha el argentino promedio, llevan a dejarse tentar por el pago mínimo.

Entre las causas más comunes se encuentran:

-Gastos no planificados con poca capacidad de ahorro. Gastos inesperados como la reparación del auto, una separación y hasta la rotura de herramientas para trabajar.

-Gastar más de lo que se puede pagar. Dejarse llevar por promociones tentadoras, no tener una planificación o un correcto seguimiento de lo que se gasta y consumir sin tener en cuenta el disponible para compras.

-Esperar a último momento para realizar el pago. No todos los compromisos vencen en el mismo momento y se corre el riesgo de “gastar a cuenta” del dinero destinado para afrontar pagos y no poder cumplir con la totalidad al momento de saldar todos los montos.

-Mayor liquidez durante el mes. Si bien se llega a cumplir con todos los compromisos, suele quedar poco efectivo disponible “para vivir” y entonces se prefiere pagar el mínimo para poder tener más efectivo, aunque al mes siguiente ese saldo llegue en un solo pago y empuje a trastabillar nuevamente con el pago mínimo.

 Sin darse cuenta se puede caer en una “deuda eterna” con el banco que puede llevarnos hasta 2 décadas eliminar

La financiación de los consumos con tarjeta de crédito a través del pago mínimo, es sólo un negocio para el banco. Aquellas personas poco cuidadosas con sus finanzas pueden caer en una deuda que sentirán como eterna – por lo difícil de eliminar – e incluso porque puede aumentar con el paso de los meses.

Los gastos ocultos del pago mínimo

Sin darse cuenta, se puede caer en una “deuda eterna” que puede llevar hasta 2 décadas eliminar.

Requiere de mucho esfuerzo de pago para evitar que los intereses crezcan al punto de no reducir la deuda, a pesar de realizar todos los meses un pago.

 El pago mínimo es mucho más costoso que un préstamo personal. En muchos casos supone intereses sobre el saldo de deuda superiores al 60% y 70% anual

Teniendo en cuenta que cada entidad bancaria tiene su propia fórmula de cálculo, el pago mínimo representa alrededor del 5% del saldo de la deuda y la totalidad de todos los gastos no financiables como los costos administrativos, intereses, cargos por mora, comisiones, impuestos, adelantos en efectivo y las cuotas de las compras financiadas en pagos y supone en muchos casos intereses sobre el saldo de deuda superiores al 60% y 70% anual.

En resumen, si sólo se abona el pago mínimo mensual, la deuda original no se reduce, si no que aumenta mes a mes.

Si sólo se paga el mínimo, la deuda no se reduce.

Es una práctica habitual definir el pago mínimo para cubrir los intereses y no la deuda en cuestión. Justamente, porque allí está el negocio: mantenerla con altas tasas, en lugar de que desaparezca.

Si, por ejemplo, se toma una deuda inicial de $50.000 en la que se efectúa el pago mínimo mensual, hay que adicionar el monto correspondiente a los intereses sobre el saldo adeudado y si bien al cabo de 6 meses se habrá abonado $14.257 en concepto de pago mínimo, la deuda sólo se habrá reducido $4.822.

Eso sin contar que al continuar usando la tarjeta para consumos habituales, se comienza a desordenar la vida financiera, corriendo riesgos de morosidad al quedar registrados en Veraz.

Situación gráfica sobre una deuda de $50.000, con un pago mínimo inicial de $2.500 e intereses de 4,5% mensuales sobre la deuda.

Situación gráfica sobre una deuda de $50.000, con un pago mínimo inicial de $2.500 e intereses de 4,5% mensuales sobre la deuda.

¿Por qué es más costoso financiarse con tarjetas de crédito que con préstamos personales?

La financiación con tarjetas de crédito es una alternativa al efectivo hace casi 70 años. Durante décadas fue el producto de crédito más sencillo de obtener comparado con los burocráticos trámites para solicitar un crédito. Pero las tarjetas son sólo una promesa de crédito que no siempre se cumple ya que ante cada nueva compra requiere de autorización basada en el comportamiento crediticio.

Por ser un “crédito fácil” los bancos lo cobran más caro, y dificultan el acceso a los préstamos personales para que se pague mayor cantidad de intereses.

 En 6 meses, por una deuda de $50 mil, se habrán abonado $14.257 en concepto de pago mínimo y el saldo pendiente sólo se habrá reducido $4.822

Frente a la falta de pago (totales o mínimos), los bancos suelen bloquearlas aún cuando no se hayas alcanzado el límite de compra o financiación y ante un atraso suelen impedir la realización de nuevas compras para que se regularice el pago. Por otro lado, no son útiles para proyectos de mayor envergadura ya que salvo que sea un plástico nuevo con una amplia línea de crédito, los límites suelen no ser suficientes, además de que no son aceptadas en todos lados ni por todos.

¿Cómo resolver el problema de la eterna deuda?

Una de las soluciones para saldar en un solo pago el total de la deuda, tanto por un crédito personal en curso como por consumos de las tarjetas de crédito, es recurrir a otras alternativas de financiación que permitan reemplazar esa deuda por una más económica que reduzca los gastos fijos y ofrezca una tasa más conveniente.

Los bancos no suelen otorgar créditos para pagar el 100% de las deudas de las tarjetas porque temen que la persona vuelva a endeudarse con ellas y convertirse así en un cliente más riesgoso. Es por eso que los intereses de las refinanciaciones son tan elevados.

 Se recomienda saldar el total de la deuda en un pago con un préstamo a menor tasa, más largo y con cuotas fijas para evitar el efecto “bola de nieve”

Lo recomendado por los especialistas en finanzas personales es saldar el total de la deuda en un sólo pago con un préstamo a menor tasa que ofrezca cuotas fijas y a un plazo más largo para bajar el impacto de los pagos en tus finanzas y evitar el efecto “bola de nieve”.

Los créditos personales en cuotas fijas suelen ser una buena opción. “Hoy el 30% de los créditos que se solicitan online, tienen como propósito la consolidación de deudas para eliminar el compromiso con el banco y reducir los elevados costos de la financiación de tarjetas de crédito”, explica Alejandro Cosentino, CEO de Afluenta.

Existe un gran abanico de ofertas en esta materia, pero son pocas las que cuentan con Costos Financieros Totales competitivos que permitan reducir los gastos que se trasladan al solicitante del crédito.

La llegada de las Finanzas Colaborativas al país ha permitido combinar innovación, tecnología y costos accesibles logrando una alternativa segura y novedosa para obtener préstamos personales rápidos a una tasa más conveniente que la que ofrecen los bancos.

Sin intermediarios, costos más convenientes

Afluenta es el ejemplo argentino, líder en Latinoamérica, ya que permite que las personas tengan créditos “más justos”. Para eso, utiliza la tecnología para conectar personas que necesitan un crédito con aquellas que pueden financiarlos. Son créditos entre personas. Elimina la intermediación bancaria facilitando el acceso al crédito y ofrece tasas más bajas de financiación.

Una de las ventajas del sistema es su solicitud 100% online con respuesta inmediata, sólo con completar pocos datos. El sistema tiene más de 4.500 inversores y lleva financiado más de 7.500 préstamos por más de $220.000.000 desde su lanzamiento en 2012.

Un usuario puede solicitar hasta $300.000 en hasta 48 cuotas y puede cancelar anticipadamente sin costo adicional en cualquier momento.

Si se tiene en cuenta que la deuda con el banco es de $50.000; realizando el pago mínimo mes a mes se terminará pagando $427.417 de interés y terminar con la deuda llevaría más de 32 años. En cambio, si se opta por un crédito en Afluenta de $50.000, el total a devolver será de $66.886 en cuotas fijas y con una eliminación de la deuda con la tarjeta de forma inmediata.

Cálculo realizado sobre la simulación de un crédito a 12 meses con una TNA del 33%.

Cálculo realizado sobre la simulación de un crédito a 12 meses con una TNA del 33%.

El simulador de créditos personales de Afluenta permite saber, en base a las necesidades de monto total, perfil crediticio y plazo en meses, cuál será la cuota mensual y los intereses estimados que se deberán abonar.

Se trata de conocer todas las alternativas disponibles que permitan comparar y evaluar escenarios. En definitiva, eso ayuda a elegir aquellas opciones que contribuyan a resguardar y fortalecer la salud económica.

FUENTE: INFOBAE  https://www.infobae.com/espacio-no-editorial/2017/05/08/el-error-fatal-de-pagar-el-minimo-de-la-tarjeta/

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